6/6/15

Sibö: creador supremo del mundo Skawak (Teología Bribri)

Sibö, representación alegórica
(Pintor brunca, Melvin Gonzalez Rojas, Kamel)
Sibú o Sibö (en bribri, Sib`ö) es el Dios supremo y sembrador de su pueblo, los Bribris, en Skawak (Talamanca, Costa Rica). Su tradición oral religiosa, puede tipificarse como una teología monoteísta prehispánica, respaldada con una visión de mundo, la cual implica tanto su teogonía, su cosmogonía, como su antropogonía. Tal visión de mundo, asume por defecto, un "nómos cósmico", es decir,  el orden legal  del estado de las cosas del universo.  De ello, se puede colegir una ontología que subsume las pluralidades de seres individuales, con sus propias cualidades, dentro del universo bribri, en el contexto de gama de normas cíclicas de un orden cósmico, que emana hipostáticamente, desde el espacio sagrado del Supremo Sibö, prosiguiendo con los otros dioses subordinados y una pléyade de espíritus, que pueblan la totalidad de los intersticios universales. Un universo ordenado y poblado de dioses, hombres y mujeres, junto con los espíritus que habitan fácticamente en las selvas en forma de animales o plantas. Los espacios y tiempos sagrados, se mezclan heterogéneamente con los espacios y tiempos profanos, lo sagrado es profano y lo profano es sagrado, de ahí, se desprende a su vez, una ecología teológica también. 
Más que una mitología, se trata de una teología monoteísta, que se traduce en una religión, que es autóctona de las tierras que hoy son Costa Rica,  con sus rituales y un conocimiento sagrado heredado oralmente, es decir, una palabra de Dios, del dios Sibö
Sibö, canta y danza sus enseñanzas
Sibö, creador de los Bribris, danza y canta sus mandamientos, es decir, las normas de vida, con respecto a sus congéneres, a los espíritus y demás entidades que pueblan la naturaleza en las selvas. Se trata entonces de una ética de la convivencia social junto con una ecología, en la que se estipulan los roles y jerarquías, tanto en los órdenes supranaturales, como en los  naturales, cuyas fronteras son borrosas. Por consecuencia, es una ética que se traduce en el orden político, en la ordenanza de la sociedad Bribrí, con su división social del trabajo, sus especializaciones, sus roles, labores y responsabilidades, explícitamente definidos. 
Preservar de la palabra de Dios, la palabra de Sibú, su mundo y sus creaturas, es la herencia doctrinal del pueblo Bribri. Se requiere entonces, de individuos sabios, que conozcan y reproduzcan esta sabiduría ancestral sagrada. La doctrina de Sibö, es toda una estética natural, a la vez que una ética social, a la vez que una política o normativa jerárquica de las relaciones de poder moral y coercitivo. Es una manera de percibir y entender el mundo, en el contexto de las faenas cotidianas de su pueblo, de manera muy distinta a la europea occidental, pues los bribris y cabécares, aprenden desde su infancia, el equilibrio ecológico con la naturaleza, y por consecuencia, el equilibrio moral con sus semejantes, sean espíritus animales antropomorfizados, o sean sus semejantes humanos, que son parte de su alteridad sagrada. Es mitología, teología, cosmología, antropología y filosofía, todo integrado en la visión de mundo heredada en la palabra de Dios, de Sibö.
     Jerarquía político-social Bribri, dada desde la Divinidad: Sibö-Surá
(Sibaja Á., Alberto. Siböwak)
En términos generales, Sibö o Sibú es el gran espíritu, o principal ser sobrehumano. Es un espíritu bueno, de quien no hay que temer nada y se le rinde una especie de respeto pasivo, pero no adoración ni culto. Se le considera más bien como el jefe del país feliz, del estado futuro; pero que no se molesta por las cosas mundanas. A pesar de todo, se observa en su teología, toda la familia de las tribus es esencialmente monoteísta, aunque muestra una apertura hacia una pluralidad de dioses menores, de menor rango. 
Sibú con cabeza de zopilote.  Colgante  de oro 
(Costa Rica, Museo del Oro Precolombino)
Sibú es el gran espíritu, omnipotente y omnipresente. Es él quien representa el principio del bien, Sibú es el creador del mundo. Habita en el plano superior. No se conocen representaciones materiales de Sibú, el cual enseñó al hombre a danzar y cantar disfrazado de zopilote. A Sibú se le considera como el gran civilizador indígena, y por ello es considerado como una figura mítica.

Cuando Sibú nació, los srbulus se enteraron de su nacimiento por el canto de un gallo, y desearon matarlo. Cuando Sibú creció, para vengarse de los srbulus los hace abandonar el mundo.

Cosmos Bribri
Historia Bribri de Sibö:
"Cuenta la historia Bribrí que existe Suré el mundo de allá, detrás del sol y el mundo de acá, la Tierra tal como la conocemos. Suré es la realidad, donde todo es más intenso, real, bueno pero también más malo. En la Tierra todo son sólo reflejos, sombras de la realidad de Suré. Allá estamos nosotros Como somos en verdad, también los animales y las plantas, árboles, ríos y montañas, porque lo de acá en la Tierra es sólo sombra y reflejo de lo que existe detrás del sol y nada existe acá que no haya existido antes en Suré. Allá, tenemos nuestras verdaderas vidas. Somos creados allá y cuando morimos, nacemos acá y cuando morimos acá regresamos allá con el buen Sibú.
Sibú: señor absoluto
(Sibaja Á., Alberto. Siböwak)
Nada es real en el mundo de acá y no se cuestiona, así son las cosas porque así lo quiso el buen Sibú, dios todo poderoso de todo lo que está por encima del suelo. Junto a Sibú esta Surá, el formador, el hacedor, dios de todo lo que está dentro del suelo, quien pudre, desintegra todo como paso necesario para volver a crear.
Surá: señora o señor del reino interior
(Sibaja Á., Alberto. Siböwak)
Hay dos puertas: la puerta por donde nace el sol, la puerta de lo alto y la puerta por donde el sol se va, la puerta de lo de abajo. Si se abre mucho la puerta del este, salen males, sequías, inundaciones, enfermedades, huracanes, guerras. Por eso Sibú vigila esa puerta todo el día para que los males no vengan acá. Pero siempre logran salir algunos de estos males y cuando nace el sol y caen sobre la Tierra el awá (chaman) con sus cantos y sahumerios los espanta con la ayuda de Sibú, los lanzan por la puerta de abajo, por la puerta por donde el sol se va. Debajo del mar caen y por debajo de la tierra.
Awa: Chamán invocando los espíritus
(Ditsö: El legado de nuestra tierra)
Por las noches, Sibú cuida esa otra puerta. Vela y ayuda al awá que cura las enfermedades, que aleja los malos espíritus con sus ritos y ceremonias; guarda al Dueño de las serpientes y de los peces, que vive en el lado donde el sol se acuesta, para que no lance sus culebras y mate a la gente. El Dueño de las serpientes ve muy mal: ve a las personas como pájaros y les lanza flechas con sus cerbatanas para cazarlos pero sus flechas se vuelven culebras que muerden y matan a la gente. Por eso es peligroso salir a la puesta del sol pues te puede ver el dueño de las serpientes, pensar que eres un pájaro y te lanzará sus flechas y te perderás para siempre.
Arabrú, gente pequeña de la selva, extravían y roban niños
Abajo, dentro de la tierra, vive Surá el Hacedor, la madre Surá, un hombre y una mujer en uno, ellos son los dueños de los animales. Siempre son dos, un rey y una reina. Allí abajo viven también los hombres diminutos, la gente pequeña, que roba niños y hacen muchos daños. Si prestas oídos a la gente pequeña, a los duendes, te perderán y no volverás, no sabremos dónde estás ni lo que haces. No hagas tratos con los hombres diminutos porque son peligrosos.

Así están hechos el allá y el acá, el arriba y el abajo, la noche y el día. Nadie de acá puede ver el allá y nadie del allá puede ver el acá, así los hizo Sibú y Surá antes del Tiempo y la Historia. Y lo que ellos hicieron nadie lo puede cambiar."

(Narración, basada principalmente en "La Creación de la tierra y otras historias del buen Sibú y de los Bribris” de Adela Ferreto, quien se inspiro en la obra de investigación de la antropóloga costarricense Dra. Maria Eugenia Bozzoli.)
En la Cordillera de Talamanca, Costa Rica,
 está el mítico Suràyum, lugar donde Sibú creó a los bribris.

Suráyum: centro del mundo
Alegoría pictorica, a la siembra de las semillas del pueblo
En la cosmogonía Bribri, Suráyum es el centro de la tierra y el cielo, es el sitio sagrado por excelencia, donde Sibú trajo las semillas de maíz sagradas (o ditsù) a un lugar en la cordillera de Talamanca, que los indígenas llaman Suráyum (en bribri, Sulàyöm) y las plantó en pares. De esas semillas nacieron los bribris, y otras tribus hermanas, que en la actualidad es el territorio costarricense.

La mujer al quedar embarazada entra en contacto con Surá, se transforma en la “canasta de la vida” y carga el “germen inmortal del wikor”, el espíritu de los ancestros. Desde el principio de los tiempos fue el sagrado lugar escogido por los dioses para ser el centro dinámico de la creación. Es el sitio donde se unen los tres niveles cósmicos: el mundo de los vivos como umbral entre el mundo de los muertos y el de los dioses.

Físicamente lo ubican en Alto Lari, Alta Talamanca, justo en lo que es hoy, el centro del Parque Internacional La Amistad, Patrimonio Natural de la Humanidad, compartido entre Costa Rica y Panamá. Constituye un valioso legado arqueológico como centro ceremonial donde enterraban a sus reyes y en el fondo del abismo la gigantesca olla de piedra de 42 metros de circunferencia en la que Sibú su dios, trajo de otros planetas la primer semilla humana de maíz, mazorca de todos los colores en representación de la creación de todas las razas.

El pueblo Bribri

El pueblo bribri constituye uno de los grupos étnicos más numerosos de Costa Rica. Aunque la distribución de los pueblos autóctonos costarricenses antes de la conquista no es muy conocida actualmente, sí se tiene certeza de que tanto los bribris como los cabécares estaban asentados en la Cordillera de Talamanca. El sistema social se basaba en el cacicazgos. El religioso Bernardo Thiel calculó que la población bribri sumada a la cabécar alcanzaba unos veintisiete mil indígenas a la llegada de los conquistadores europeos, pero en la actualidad  se estima que la población era más numerosa, y que pasaba del millón de habitantes. 
Se´ttö bribri ie (Hablemos en bribri)
(C.V. Jara M & A. Garcia S.)
El bribri es una lengua tonal posposicional hablada por la comunidad bribri en la región costarricense de Talamanca y en las montañas de la provincia de Bocas del Toro en Panamá. Pertenece a la familia lingüística chibchense, motivo por el cual se encuentra emparentada con otros idiomas locales, como el teribe, el cabécar, el boruca, el guaimí y el maleku.

Los bribris practican una religión animista basada en un chamanismo autóctono, siendo una de las religiones más antiguas aún practicadas en Costa Rica, sino la más antigua. Sus creencias se basan en el culto a Sibú y la estructuración de la sociedad bribri en clanes.
Representación de aldea Bribri
El Usuré: Casa Cósmica
Casa cósmica, de bribris y cabécares
Es una especie de templo cónico que representa el Universo. Es el mundo ancestral, la bóveda celeste. Es el macro-cosmos como Comunidad y el micro-cosmos en lo familiar, es el lugar de reflexión, paz y seguridad.

Es un gran útero materno protegido por “costillas” circulares donde reposan los largueros o vigas inclinadas a modo de sombrilla, soportados por 8 postes rollizos principales en representación de los 8 clanes primigenios, cubierto con hojas de palma tejida, con amarras que simbolizan las constelaciones y 4 divisiones físicas aludiendo a los 4 estadios, cielos o planetas.

Al construir una casa física, automáticamente se construye otra a modo de espejo virtual hacia abajo o supramundo, completando los 8 niveles de la concepción cósmica bribri. Reúnen las oposiciones complementarias de lo masculino-femenino, claro-oscuro, de arriba-abajo…, los dominios de Sibú y Surá y su alternancia. Díwo el dios Sol que durante el día alumbra los dominios de Sibú, da paso en la noche a Síwo la Luna para que alumbre la “bóveda cósmica”: el “gran techo cónico”.

Casa cósmica, bóveda cósmica o gran techo cónico
(Gonzalez C. & F. Gonzalez V. La casa cósmica talamanqueña y sus simbolismos)
Cuando DuLu el árbol de la creación estaba a punto de romper la casa cósmica, Sibú pidió ayuda superior y lo cortó, unió sus extremos, creando el círculo de la periferia de la casa cónica, formando los océanos como protección de la Gran Casa, por eso el mar y la tierra son redondos.

El ápice o cabeza del cono, protege de las filtraciones de agua en su punto crítico, pero también representa la cabeza, una masculina en el físico y otra femenina en la casa virtual, unidas por el poste central a modo de columna vertebral. Esta cabeza también alude a la flecha que genera una abertura por donde entra la luz y salen los pensamientos.
Usuré: Casa Cósmica
Los espíritus malos matan a la gente y se la comen.
Alegoría de espíritu del Jaguar en Casa Cósmica
En el mundo sobrenatural las deudas se pagan con cacao, y los gustos se satisfacen con esta cosecha. La hermana del creador está a cargo de las almas en el inframundo, y todos los seres sobrenaturales amigos o enemigos, se alimentan de sangre humana que para ellos es chocolate, o de carne humana que para ellos son bayas de cacao , el árbol de cacao doméstico es, en la mitología, una de las esposas del creador. (Bozzoli, Símbolos de intercambio recíproco en la visión de mundo de los bribris, p. 7)

Concepción bribri del universo

El universo bribri consta de cuatro grandes divisiones cosmológicas:
  • El mundo de Sibú, del Mar, Trueno y Sol, está arriba;
  • la tierra, el mundo de los hombres, animales, plantas, los dueños de los animales, los diablos y otros enemigos de la Semilla (los que no son bribris), está abajo;
  • el mundo inferior, donde vive SuL, y
  • el cuarto plano, que es el punto de contacto de los otros tres planos, que es el lugar debajo de donde nace el sol, de donde vienen las cosas buenas y malas que pasan en la tierra. (Bozzoli, 19)
El mundo está gobernado por espíritus buenos, malos y perversos, principios divinos para los cuales no se tienen representaciones materiales, son seres caprichosos y poco tratables, a quienes se les teme pero no se les respeta.

Tanto los espíritus buenos (SuL), como los espíritus malos (Bi), habitan las partes menos frecuentadas del bosque; a veces son invisibles, y otros aparecen bajo la forma de animales tales como dantas, serpientes y otros. Parece que el calificativo de espíritus buenos haya que reservarlo especialmente para los espíritus auxiliares de los chamanes; entre ellos se destaca Dular.

En el principio del bien y del mal, éste está representado por los Bi y los a, nombre genérico de seres sobrenaturales o fuentes de poder sagrado, que llevan a constituir un tabú y cuya violación puede acarrear hasta la muerte. Se trata de no contrariarlos y no puede decirse que no se les rinde culto alguno.
Tkerma señor del rayo y el trueno, es el cazador de los malos espíritus de Bi... 
cuando sale de cacería, lo acompaña La Lluvia que es su esposa 
En cuanto al Sol, se dice que “el Sol es como Dwchke (abuelo) lejano por el lado del clan que no es el propio, es un enemigo que deja salir las enfermedades por el este”. Los bribris nacieron en la oscuridad, antes de salir el sol; los blancos nacieron cuando salió el sol. Dios celebró toda la noche el nacimiento de los bribris pero al salir el sol vino el demonio y el sol quemó toda la vida . Estas declaraciones indican que el sol es un pariente político en la cosmología o un particular hostil. Quizás por esta creencia es que se evita el contacto con el sol en este confinamiento ritual, como un elemento de contaminación e impureza. (Bozzoli: Símbolos de intercambio recíproco en la visión de mundo de los bribris).

Se le atribuye un dueño o wak a cada cosa creada. El creador mismo es el dueño de la gente. La principal disputa del demonio con Dios surge de que éste se considera dueño de las posesiones del creador.

La creación del sol y de la luna

“Sibú ha dejado a la luna como mujer. Sibú no quiso que existieran dos astros iguales uno encima del otro. Tampoco era conveniente que, al igual que el sol, apareciera otro astro que tuviera su mismo movimiento. Entonces Sibú vio que eso no serviría en ese lugar y a la vez Sibú vio que para la semilla humana eso no serviría. En el día, habiendo dos astros, calentarían los dos igualmente, entonces Sibú analizó esto y dijo que no era posible que las cosas fueran así. Era necesario, dijo Sibú, que se enfriara uno, que es el que ahora camina de noche, y que quedara congelado. De tal manera lo resolvió que quedó el sol y ése quedó caliente.” (Bozzoli, 1977: 83)

El otro sol: /Divó/

“…Pero antes, en Ka, el tiempo infinito… Lejos, en Ka, el infinito espacio, Sibú hizo otro sol, enorme, mil veces más grande que este sol de la Tierra; mil veces más caliente. ¡Es un sol terrible! Nadie lo ha visto, nadie sabe dónde está, nadie lo conoce. Rueda por Ka, el espacio infinito; rueda desde Ka, el infinito tiempo. Pero si matas a otro, pero si haces correr la sangre de un hombre, allá serás lanzado. A este terrible sol que no vemos, que no conocemos, que nadie sabe dónde está oculto, y que arde más que mil soles, allá van los asesinos.

Si derramas la sangre de un hombre, cuando te mueras no serás recibido en Suré (entiéndase Sulakoska), el Lugar de la Verdad, que queda al otro lado del sol, en donde vivimos antes de nacer, en donde nos hizo Sula, y Sibú el bueno nos espera. Si asesinas a alguien no podrás ir allí. Irás al lugar terrible que se esconde en las profundidades de Ka, que existe desde Ka, el infinito tiempo…” (Adela Ferreto, Historias del buen Sibú y de los bribris, p. 42)

La creación de la tierra Iriria

Es la niña tierra, que vivía en uno de los cuatro mundos subterráneos. Antes de que subiera a la superficie, un murciélago le chupó la sangre, luego subió y de las deyecciones del murciélago en el centro de la casa aparecieron diversas plantas. Sibú pensó que del alimento (tierra) consumido por el murciélago, él podría crear la tierra.

Namaitmi, la danta, madre de Iriria y hermana de Sibú, es invitada por éste a la fiesta de inauguración de la casa cósmica, para que preparara la bebida de chocolate para la fiesta. Cuando Namaitmi se encuentra en la fiesta, Sula, el padre de Iriria, toma a la niña y la lleva a la superficie, que era pura roca, sobre la que muere. De su sangre derramada sobre la roca se formó la tierra para la semilla.

En otra versión, es su abuela Namasia quien la lleva a la fiesta. Una vez allí, Namaitmi, al notar la presencia de su hija, trata de alzarla, pero ésta se le resbala de las manos y es aplastada por los participantes que danzaban en la celebración. Ellos bailaban el sorbn, una danza ritual bribri que conmemora la creación de la tierra y la construcción del universo. La fiesta con la que se celebra el nacimiento de Iriria es una fiesta funeraria. (Bozzoli:1986, p. 18)

La creación del mar

Por deseo de Sibú, Shulekma y Tsami se unieron y ésta última quedó embarazada. Habiendo querido salir a defecar, tomó el bastón de Shulekma. A pesar de que Shulekma le había ordenado no soltar el bastón, Tsami lo depositó en el suelo durante un rato. Cuando llegó a buscarlo, el bastón se había convertido en una serpiente, la cual la mordió, provocándole la muerte.

De su vientre surgió un árbol que amenazaba con romper el techo de la casa de Sibú, por lo que éste ordenó a sus ayudantes que lo cortaran. Al caer el árbol, un animal corrió y unió la copa con las raíces, formando de este modo una circunferencia, que se transformó en el mar alrededor de la tierra.

Mitos de origen de los bribris y cabécares
Un Kambra o gigante que vivía en la tierra antes de que Sibö trajera la semilla.
Sibú trajo las semillas de maíz de debajo de donde nace el sol, de las que descienden los clanes bribris y cabécares. Estas semillas son los bribris y sus clanes. En algunas narraciones, Sibú aparece como aire o viento que dispersa las semillas o la gente. Las semillas florecen con la mezcla de la tierra y el aire, SuL y Sibú. Los individuos son inmortales en el sentido de que se mantienen como semillas en el mundo de SuL, de donde vuelven a nacer.
Valle de las Morenas, Cordillera de Talamanca
Los bribris y sus vecinos indígenas se originaron en semillas de maíz que Sibú dejó en Sulayom, en el alto Lari (en el Chirripó). Algunas semillas se convirtieron en chanchos de monte y cruzaron la cordillera, y detrás de ellos se fueron los teribles como monos.

Cuando Sibú trajo la semilla nombró cada clan y le dio su trabajo específico. También trajo los clanes divididos en pares, para intercambiar los cónyuges entre uno y otro. Hasta el presente, cuando se le pregunta a alguien en qué clanes puede casarse, se menciona sólo uno en la mitad opuesta, el que está emparejado con el de uno. (p. 43)

Se presupone que los bribris conquistaron militarmente a los cabécares, pero éstos mantuvieron la superioridad religiosa. Según Bozzoli, este supuesto se basa en la división político religiosa de trabajo que los caracterizó en el siglo pasado, en el cual un clan cabécar nombraba al especialista ritual de más alto rango, y algunos clanes de habla bribri nombraban los reyes.

Para Bozzoli, los dos grupos pueden considerarse como uno solo en cuanto a su sistema de creencias y de prácticas bélicas y desde el punto de vista institucional. La divergencia lingüística ocurrió debido a las distancias entre clanes (que se definían territorialmente) y a los rasgos geográficos de los valles de los ríos talamanqueños que los clanes ocupaban, los cuales restringieron la interacción y motivaron que cada grupo estuviera sometido a las influencias de vecinos diferentes.

Origen de las enfermedades

Sibú burló a sus convives. Muchos de aquellos seres que ayudaron a Sibú a construir su casa y a quienes éste robó su trabajo y su propiedad, son los que los sukias hoy llaman dueños de las enfermedades. Burlados por Sibú, todos ellos quieren vengarse y ésta es la explicación que los talamanqueños dan a las enfermedades. (Guevara, 1988, p. 26)

Espíritus de los animales

Todos los animales de caza tienen reyes o protectores de animales, que pueden adoptar la forma de animal o de cualquier cosa que les plazca. Son invulnerables y peligrosos, por lo que algunas veces son la encarnación del espíritu malo o Bi.
Dí´sujcra-dueño o duende del agua 
Las reglas para tratar con los dueños son: se debe contar con su permiso para tomar algo de ellos, por medio de una cuidadosa negociación; tomar las cosas sin su permiso resulta en peligro, enfermedad o muerte; los dueños están obligados a dar parte de lo que les pertenece; por algunas cosas no deben pedir nada a cambio, y por otras tienen derecho a recibir algo equivalente. (Bozzoli: Las relaciones hombre-naturaleza y las ideologías nacionales costarricenses sobre los recursos naturales, art. pg. 47).

En cuanto a la relación con los animales, nadie tiene derecho de causarles sufrimiento; por el maltrato a los animales domésticos el castigo se recibe después de la muerte, cuando el alma va hacia el inframundo. Los seres humanos son los dueños de los animales domésticos. Los animales silvestres son seres sobrenaturales que habitan en la selva. En relación con los animales comestibles, sean domésticos o silvestres, la regla es distribuir su carne a parientes y conocidos. La mezquindad ha sido el único pecado reconocido; el no compartir la carne con los demás se castiga en el camino al inframundo. Los animales no comestibles se evitan; no causan enfermedad grave ni castigo después de la muerte.
Awá, médico, curandero, Sukia
(Sibaja Á., Alberto. Siböwak)
La selva está gobernada por el dueño general de los animales. Este dueño es el awá (médico, sukia) que cada especie animal tiene, y los grupos de animales que tienen algunas características en común tienen su dueño. Estos dueños tienen parientes y sus territorios propios.

El dueño general es amigo de los humanos si las reglas para tomar recursos silvestres se respetan. Sin embargo, los dueños específicos de los animales, quienes viven con el dueño general como parientes, son hostiles a los humanos, porque la gente caza su especie. Como intercambio por los animales que el dueño general le permite a los humanos cazar, los dueños específicos cazan a los seres humanos. Para tratar con estos diablos, la gente puede contar con seres amistosos tales como el dueño del trueno, de los vientos y de algunas plantas, que son algunos de los espíritus protectores. (Bozzoli, ibid, p. 48)
Awá, Sukia o Médico sagrado
A fin de engañar al protector de los animales cuando se planea cazarlos, en lugar de su nombre propio se usa el de una planta. Se cree que todos los animales tienen una piedra en la cabeza, que el cazador puede obtener si al matar un animal corre inmediatamente y la recoge. Con esta piedra la caza le es abundante, hasta el día en que el rey de los animales le cace a su vez y lo mate. (Aguilar, 1971)

Cuando un awá solicita una buena cacería al dueño de los animales, debe intercambiar simbólicamente los vegetales cultivados poseídos por los humanos, por la carne de los animales silvestres. Cada animal silvestre tiene su correspondiente nombre vegetal. El dueño de los animales también ve a sus animales como sus cosechas de esos vegetales. De esta manera al dueño se le paga con la misma moneda. El awá canta su ofrenda de vegetales de acuerdo con los animales que el cazador desea. Ofrece vegetales equivalentes a cada animal; luego el cazador lleva pedacitos de vegetales al lugar que el awá le aconseje. Así los animales aparecen allí. (Bozzoli, ibid, p. 48)

Los indígenas muestran cautela y respeto hacia la selva. Por ejemplo, deben permanecer silenciosos allí, no cazar muchos animales ni dejarlos heridos. La primera vez que un hombre caza un animal, lo hace cuatro veces, repitiendo esto para cada especie si es la primera vez. La carne de los primeros animales de cada especie se debe distribuir entre familiares y vecinos pero una mujer encinta y su esposo no deben comerla. (Id, p.49)

La cacería y la pesca requieren previo ayuno y abstinencia sexual. En lugares selváticos no se tocan las flores ni los frutos. El humo de la carne asada de los animales silvestres se considera una ofrenda o pago a la selva. Los sobros de animales cazados se colocan a los pies de un árbol, y no se deben dispersar las partes de un animal. (Idem, pag. 49)

Dependiendo de los grupos de animales que se cacen y de las técnicas de cacería para cada grupo, así son los modos recíprocos en que los animales conciben a los hombres y sus modos de cazar hombres. Las enfermedades humanas se consideran resultado de la cacería que realizan los espíritus animales y sus dueños. Las enfermedades son mandadas por Ditegla, señor de las enfermedades. La relación entre animales y enfermedades es de suma importancia, porque los espíritus auxiliares de los curanderos adoptan estas formas. (Aguilar, 1971)

Es prohibido matar los animales domésticos, de la misma forma en que no se debe maltratar a los miembros de un clan. El maltrato equivale al castigo por mezquindad. Cuando se matan para comidas rituales, los animales domésticos se deben ahorcar.

Espíritus de los lugares
Dabaiba, dueña de las cumbres volcanicas y sus fuegos
Los lugares están custodiados por los espíritus del lugar; se cree que tienen las mismas costumbres que los humanos y que pueden causar la muerte a cualquiera que trate de hacerse de sus dominios. Entre los más importantes espíritus de lugares están los Ujum, considerados como seres etéreos que habitan los picos pelados de las altas montañas y viven en la masa misma de la roca.

Para no contrariarlos hay que guardar silencio al entrar por primera vez a una montaña; de lo contrario se expone el intruso a que se desaten grandes aguaceros, e incluso puede recibir la muerte. Después de la primera experiencia puede hacerse la visita sin miedo alguno. Los novatos se libran de cualquier daño si van acompañados de alguien que ya ha estado en el lugar, porque los protege el calor místico del iniciado. (Aguilar, 1971) Algunos consideran a los Ujum como restos de la generación anterior a la de los indios.

Números sagrados

En la religión talamanqueña, el número cuatro es uno de los números místicos; este número es básico y se refleja en diferentes ceremonias, como la de la iniciación, funerales y en diferentes elementos dentro de las mismas. El número tres está asociado a las purificaciones, ayunos y las manifestaciones del alma.

Otras entidades supranaturales del mundo Bribri. 

En la fase primordial de la mitología bribri, todo estaba en tinieblas, estado latente de la creación del cosmos, habitado únicamente por los srbulus, seres que vivan en cuatro mundos. En uno de estos cuatro mundos, había enormes piedras por todas partes, el suelo todo era de pura piedra.
  • Sibökomo: el dios creador
Sibokomo, primer ser, surge de un árbol,
engendra incestuosamente con su sobrina Sitami, a Sibö
Alegoría pictórica de sha-skra
El primer ser que surge es Sibokomo (Sibökama: padre dios, kapa, rey, “el que manda") el cual salió de un árbol. Él tenía unas piedritas pequeñas con las que hablaba; con ellas curaba a la gente. Era un gran sukia. Entonces su piedrita vio que se podía hacer el mundo: “Ojalá mi padre me lleve a ver lugares por allá arriba!”.

El lugar en donde estaba Sibokomo era abierto al vacío, no se veía nada, era infinito, infinito como el cielo, donde no hay nada. Estaba el señor ahí sin hacer nada, cuando la piedrita pensó: Allí abajo hay una muchachita; ojalá mi padre se la lleve a examinar lugares con nosotros. La muchacha es la sobrina de Sibokomo. Éste quiso tener relaciones con la sobrina; de ahí sale lo bueno y lo malo.

Ambos se van a otros mundos, en los que Sibokomo piensa crear la tierra, las aguas, el sol, la luna, etc. Una de las piedras mágicas de Sibokomo, el macho, se introduce en el vientre de Sitami, la sobrina, y la embaraza. De este embarazo nace Sibú.
  • Iriria
La tierra, que surgió como una niña de debajo de la superficie, que era pura roca, sobre la que muere. De su sangre derramada sobre la roca se forma la tierra para la semilla. Antes de que subiera a la superficie, un murciélago le estaba chupando la sangre, y de las deyecciones del murciélago aparecieron diversas plantas. La fiesta con la que se celebra el nacimiento de Iriria es una fiesta funeraria. La madre de la niña tierra fue traída para preparar la bebida de chocolate para la fiesta. (Bozzol:1986, p. 18)
  • Sula
Espíritu bueno, guardián de la Semilla, o de las almas. Es la dualidad, el principio femenino. Vive en el mundo inferior
  • Dular
Es el mensajero de Sibú, puente mítico entre el chamán y el dios supremo y que se manifiesta a través de las piedras mágicas o por medio del bastón. Nadie ha visto a Dular, y sólo los curanderos completos pueden hablar con él. (Aguilar, 1971)
  • Sórkura 
Sórkura  demonio primigenio de los Sòrbulu, 
Abuelo que pretende matar a su nieto: Sibú, pero es asesinado por este
Sórkura (en bribri, Sòrkula), es el más viejo de los Sòrburu (en bribri, Sòrbulu) son una raza de diablos que, que fueron los primeros seres en habitar el mundo. Los Sòrburu eran seres muy parecidos a las personas, pero muy crueles, y donde ellos sembraban todo se convertía en zacate y no volvían a crecer los árboles, el maíz ni las cosechas. Comían pollos, guacamayas, y zorros secos, los cuales usaban como maracas. También usaban tambores, caracolas y cuernos como instrumentos musicales.

El jefe de los Sòrburu es Sórkura, padre de Sibúkomo y abuelo de Sibú. Cuando el dios nació, los Sòrburu lo buscaron para matarlo, así que el niño fue llevado por su madre Sìitami hasta Dìratuaa Lòratuaa, el hogar de las hormigas. Al crecer, el muchacho regresó al mundo inferior, haciendo toda clase de malos agüeros contra los Sòrburu por haber tratado de matarlo.

Sórkura, el abuelo paterno de Sibú, planeaba matarlo para convertirse en rey de los bribris. Luego de múltiples intentos infructuosos de matar a su nieto, Sórkura arremete contra Sibú con varias lanzas, arrojándoselas todas sin dar en el blanco. Sibú toma una de las armas y lo mata al primer intento; luego, toma la forma de su abuelo y toca su caracola para que los demás Sòrburu se reúnan. Cuando los diablos llegan, Sibú los convence de descuartizar y asar el cadáver de Sórkura, hecho lo cual el dios se da a conocer y esparce los pedazos por el mundo.

Cada una de las partes de Sórkura que fueron esparcidas por Sibú se convierten en signos de mal agüero. Así, el fémur se transformó en un wáyuk, un espanto que predice desgracias. De una extremidad salió Ùruksura, un cerdo enorme y decapitado, de cuya garganta brota un espumarajo que produce un sonido como aròk, aròk, aròk. De otra parte salió Àiáksura, un mono partido a la mitad, de cuyos pulmones brotan horribles espumarajos.

Otros mitos cosmológicos:
Kakshun: Sol que anuncia

  • El mito cabécar de la Señora del Mediodía
1. Sibo crea a Káwo, el Sol.
2. Le da la forma de un hombre enfermo, con granos y mal vestido.
3. Le ordena presentarse a cinco señoras que vivían en Dalabuluktii, el cielo.
4. El Sol visita primero a la Señora del Amanecer.
5. Al verlo así no lo recibe.
6. El Sol visita de segundo a la siguiente Señora.
7. Al verlo así no lo recibe.
8. El Sol visita a Duluüqmi, Señora del Mediodía.
9. Ella le canta al Sol.
10. Ella lo invita a tomar el cacao.
11. Él promete volver al día siguiente a la misma hora.
12. El Sol visita la primera Señora de la tarde.
13. Al verlo así no lo recibe.
14. El Sol visita a la Señora del Poniente.
15. Al verlo así no lo recibe.
16. El Sol cansado de recibir desprecios se fue abajo a su morada a descansar.
17. Al día siguiente antes de emprender su recorrido Sibii le da su verdadera forma.
18. El Sol se vuelve hermoso, sano y bien vestido.
19. La señora del Amanecer corre a abrazarlo.
20. El Sol no pasa a su palenque.
21. La siguiente Señora lo quiere abrazar.
22. El Sol no pasa a su palenque.
23. La señora del mediodía espera a Kfi.wo cocinando cacao y cantando.
24. Ella se pone triste al ver llegar a ese tan guapo, pensando que el Sol no acude a la cita.
25. El Sol se da a conocer y toman juntos cacao.
26. A las dos señoras de la tarde les ocurre lo mismo que a las de la mañana.
27. Es por eso que el Sol hace este mismo trayecto.
28 Todos los días el Sol se detiene al mediodía para tomar cacao con Duluitqmi  
(Bonatti, Javier, 1997-98)
  • El origen del Cacao
1. Sibii tiene 4 esposas o decide enamorar 4 hermanas.
2. Los nombres eran Solo', Wero, Skua'lii y Tsiru '.
3. Esta última era la más bella o la más fea según otras versiones.
4. Sibii se presenta ante ellas como un viejito pequeñito, horrible, lleno de granos y sarna.
5. Sibii trata de seducir a las tres hermanas de Tsiru',
6. Ellas al verlo tan feo se burlan de él y lo rechazan.
7. Ellas amarran sus hamacas cerca del techo para que el viejo no las toque.
8. Él las maldice para que se pedorreen bien hediondo.
9. Ellas no pueden bajar de sus hamacas por la maldición de Sibil.
10. Solo Skua'ld cae de su hamaca pedorreándose y hasta cagándose.
11. Sibo decide enamorar 'a Tsiru'.
12. Tsiru' acepta al viejito.
13. Este se transforma en un apuesto joven.
14. La transforma a ella en una bella muchacha.
15. Al ver esto las hermanas tratan de seducir a Sibi).
16. Sibo transforma a las hermanas en dos clases de cacao silvestre.
17. Transforma a Skua' lo en pataste.
18. Tsiru' es convertida como premio en cacao.
19. Cacao nunca será hedionda   
(Bonatti, Javier, 1997-98)
  • La creación del Sol
Para este mito existen una serie de versiones que nos dan puntos un poco a primera vista
incoherentes.
1. Sibd ve que los ojos de los diablos eran fuegos y alumbraban.
2. Sibii ve que tiene que crear el Sol para ganarles.
3. Sibii intenta colocar el Sol en cuatro posiciones distintas.
4. Primero lo pone abajo y sintió que no soportaba el calor.
5. Lo llevo un poco más arriba y sintió que no podía aguantar el calor.
6. Lo hizo dos veces más.
7. Él lo hizo de modo que todos pudieran vedo, aun las hormigas.
8. El Sol y la Luna eran gemelos.
9. Los gemelos cometen incesto.
10. Sibo se enoja.
11. Sibii le quita la fuerza a la Luna. 
(Bonatti, Javier, 1997-98)

Tkerma señor del rayo y el trueno 
atacando por medio de una cerbatana  gigante, 
y con esferas de piedra a Serke, el Huracán,
con el fin de alejarlo de las tierras de los Bribris y Cabécars

Fuentes:

*Aguiló, Federico et al (1989) Las Religiones amerindias : 500 años después. Quito, Ecuador : Ediciones ABYA-YALA ; 1989. 1ed.

*Bonatti, Javier (1997-98). El reloj cósmico talamanqueño. En: Lingüística Chibcha16:237-245,1997-98

*Bozzoli, M. Narraciones Bribris. Revista Vínculos del Museo Nacional de Costa Rica. Vol. 2, No. 2, 1977. Editorial  Imprenta Nacional. San José, Costa Rica. 1977. 

*Bozzoli, M. El nacimiento y la muerte entre los bribris. Editorial Universidad   de Costa Rica. Costa Rica. 1979. 

*Bozzoli, M. Símbolos del Intercambio Recíproco en la Visión del Mundo de los Bribris. Memoria del simposio sobre las religiones de los indígenas cinco siglos después del descubrimiento. Universidad de Costa Rica. Costa Rica. Sin referencia.

* Bribri [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2015 [fecha de consulta: 4 de junio del 2015]. Disponible en  <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Bribri&oldid=81450539>.

*Córdoba A., Esteban (24/10/2010)Un dios que sepa bailar en La Nación [En línea] Disponible en: http://bit.ly/1eSeDRU

* Corrales, Alexander. Sibú o Sibö (en bribri, Sib`ö) Dios de los Bribris, indígenas de Talamanca, Costa Rica. Diseño de Alexander Corrales (akōmo) [En línea] Disponible en: http://on.be.net/1M8SZTD

Ditsö: el Juego. El legado de nuestra tierra. Marca de productos culturales que busca el rescate de la mitología indígena costarricenses. Disponibles en: http://www.mcomunicacionvisual.com/ditso.htm

* Mitología Bribri. En Mitología indígena de Costa Rica. Escuela de Filología, Lingüística y Literatura. UCR [En línea]. Disponible en: http://mitologiaindigena.ucr.ac.cr/brimit.htm


* Hernández V., Rose M. (Mayo, 03, 2012). La casa cósmica de los bribris y cabécares. Semanario extensionistas. UNED. [En línea] Disponible en : http://semanarioextensionista.blogspot.com/2012/05/193-la-casa-cosmica-de-los-bribris-y.html


* Sibaja A., Alberto. “La indómita Talamanca”  En: Esferas de piedra en Costa Rica. http://bit.ly/1SZrSj8

*Sibaja Á., Alberto. Galería de Máscaras. en: Siböwak. Expresiones aborígenes de Costa Rica. [En línea] Disponible  en:  http://www.sibowak.com/

* Sibú. (2014, 27 de septiembre). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 23:15, junio 4, 2015 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Sib%C3%BA&oldid=77223857.


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