Tiburón, en las garras del hombre (titulo original: Sharkwater) es un documental canadiense de 2007 escrito y dirigido por Rob Stewart, quien también interpreta el papel principal.
La película, Stewart pretende deflactar las actitudes actuales acerca de los tiburones, y expone la forma en que la voraz industria de la caza de tiburones los está conduciendo a la extinción.
Filmado en vídeo de alta definición, Sharkwater explora las más densas poblaciones de tiburones en el mundo, exponiendo la explotación y la corrupción de la industria de la caza de tiburones en la reserva marina de la Isla del Coco, Costa Rica y las Islas Galápagos, Ecuador.
Stewart viaja con Paul Watson y su Shepherd Conservation Society, ya que estos se enfrentan a los cazadores furtivos de tiburones en Guatemala y Costa Rica. Entre las experiencias del grupo hay persecuciones en barco entre los cazadores furtivos y la policía, apisonado de barcos, la filmación con cámara ocultas de las instalaciones masivas de cercenamiento de las aletas de los tiburones, los sistemas judiciales corruptos y, finalmente, el intento de realizar contra ellos cargos de homicidio que fuerza a Stewart y Watson a huir de la policía. Stewart explora cómo la creciente demanda de sopa de aleta de tiburón en Asia está alimentando un comercio ilegal de tiburones. Su expedición se corta, sin embargo, cuando es diagnosticado con una enfermedad come carne (de la que se recupera).
Stewart descubre que los tiburones han pasado de depredador a presa, y de cómo a pesar de sobrevivir a la historia de extinciones en masa de la Tierra , podrían ser fácilmente eliminados en unos pocos años.
Als Zarathustra aber allein war, sprach er also zu seinem Herzen:
Sollte es denn möglich sein! Dieser alte Heilige hat in seinem Walde noch Nichts davon gehört, dass Gott todt ist!
Friedrich Nietzsche: Also sprach Zarathustra, Zarathustra's Vorrede, II
Cuando Zarathustra estuvo solo, vino a decirle a su corazón:
¿Será posible?. Ese santo varón metido ahí en su bosque, ¡no ha oído aun que Dios ha muerto!
Friedrich Nietzsche: Así habló Zarathustra, Prólogo de Zarathustra, II
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Así habló Zaratustra(Narración sinóptica)(Friedrich Nietzsche)
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Así habló Zaratustra en Audio Libro
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Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie (título original en alemán: Also sprach Zarathustra. Ein Buch für Alle und Keinen) es una obra escrita entre 1883 y 1885 por el filósofo alemán Friedrich Nietzsche.
La obra contiene las principales ideas de Nietzsche, expresadas de forma poética: está compuesta por una serie de relatos y discursos que ponen en el centro de atención algunos hechos y reflexiones de Zaratustra, personaje inspirado en el fundador del Zoroastrismo. Compuesta principalmente por episodios más o menos independientes, sus historias pueden leerse en cualquier orden.
En la obra aparece completamente definida por primera vez en la obra nietzscheana la idea del eterno retorno de lo mismo.
La idea inicial de Nietzsche era estructurar el libro en tres partes, que vieron la luz a lo largo de 1883 y principios de 1884: el primer volumen fue escrito entre el 1 y el 10 de febrero, el segundo del 26 de junio al 6 de julio y el tercero entre el 8 y el 20 de enero. Tiempo después, en 1885, Nietzsche decidió editar una cuarta parte de Así habló Zaratustra, originalmente destinada a ser la primera parte de una nueva obra, Mediodía y eternidad, compuesta a su vez por tres volúmenes, que nunca llegó a completarse. Esta cuarta parte permaneció circunscrita al círculo de amistades del autor —que realizó una edición privada de 40 ejemplares— hasta su publicación en 1890. La obra completa en un volumen único, tal cual la conocemos en la actualidad, no fue publicada hasta 1892.
La primera parte de la crónica es una exposición de las opiniones fundamentales que se personifican en la vivencia literaria del profeta. Así hace su primera presentación del Übermensch ('superhombre' o 'suprahombre') y del anatema a las corrientes morales (en las que se incluyen las religiosas) de su época. En el desarrollo de la obra, la segunda y tercera parte se centran tanto en las conductas del personaje como el matiz histriónico de la doctrina. Zaratustra se hace más un profeta de «tablas nuevas» que un mero eremita que «da regalos a los hombres».
Nietzsche se sirve de la figura de Zaratustra para desarrollar y enlazar los cuatro elementos principales sobre los que se asienta toda su obra y que son exhaustivamente tratados a lo largo de este libro: la muerte de Dios, el Übermensch, la voluntad de poder y (aunque no desarrollado explícitamente) el eterno retorno de lo idéntico.
Zaratustra es un ermitaño que vive recluido en la montaña, donde a lo largo de su retiro reflexiona sobre la vida y la naturaleza del hombre. Una vez siente que es el momento adecuado, decide regresar al mundo para comunicarle el fruto de su conocimiento. Esto queda patente al principio del prólogo con la frase:
Estoy hastiado de mi sabiduría como la abeja que ha recogido demasiada miel, tengo necesidad de manos que se extiendan.
En cierto modo, y como recursiva referencia a la Biblia y la tradición cristiana, presente a lo largo de toda la obra, Zaratustra es un mesías que lleva al hombre la noticia de su salvación; y al igual que Juan el Bautista anunció la llegada de Jesús, Zaratustra proclama el advenimiento del Übermensch.
Es evidente desde el principio el parangón que Nietzsche hace de sí mismo proyectándose sobre la figura del profeta Zaratustra. Siente la necesidad de transmitir su conocimiento al mundo, para lo cual escribe un libro. Equivalentemente, en su afán comunicador, Zaratustra desciende de la montaña y se mezcla con el pueblo.
Aunque el argumento principal es el del Übermensch, Nietzsche considera la muerte de Dios un requisito previo a su concepción. En el capítulo De la virtud que hace regalos escribe:
Muertos están todos los dioses, ahora queremos que viva el superhombre.
La noticia de la muerte de Dios es la primera enseñanza de Zaratustra, metafóricamente el pilar sobre el que se sustenta la construcción del Übermensch. En el primer encuentro que Zaratustra mantiene apenas ha abandonado su retiro en la montaña, con el que resulta ser un religioso, se sorprende:
¡Será posible! ¡Este viejo santo en su bosque no ha oído todavía nada de que Dios ha muerto!.
DIRECTOR: Terry Jones, GUIÓN: Terry Gilliam, John Cleese, Michael Palin, Graham Chapman, Eric Idle, Terry Jones MÚSICA: Geoffrey Burgon
FOTOGRAFÍA: Peter Biziou, REPARTO: John Cleese, Michael Palin, Graham Chapman, Eric Idle, Terry Jones, Terry Gilliam, Sue Jones-Davies, Carol Cleveland, Terence Bayler, Andrew MacLachlan, Charles McKeown, PRODUCTORA: HandMade Films GÉNERO: Comedia | Sátira. Comedia absurda. Comedia negra. Religión. Película de culto.
La vida de Brian (Life Of Brian, 1979) es el tercer largometraje del grupo de comedia inglés Monty Python. Trata la historia de un niño que nace el mismo día que Jesucristo, y es varias veces confundido con Él. Con canciones clásicas de los Python como «Always Look On The Bright Side Of Life» (Mira siempre el lado positivo de la vida), cantada por un coro de crucificados, la película es, junto con Los caballeros de la mesa cuadrada, la más exitosa de Monty Python.
La vida de Brian fue un éxito de taquilla, logrando la cuarta mayor recaudación de cualquier película en el Reino Unido en 1979, y la más alta de cualquier película británica en los Estados Unidos ese mismo año. Ha recibido críticas muy positivas, siendo considerada como "la mejor película de comedia de todos los tiempos" por varias revistas especializadas
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El protagonista, Brian Cohen, nace en el portal de un establo, a unos pasos del lugar de nacimiento de Jesús, lo que en un principio confunde a los tres Reyes Magos, que venían a alabar al "rey de los judíos". Éstos ofrecieron los tres regalos (oro, incienso y mirra) a la madre de Brian, Mandy; poco después de salir del portal de Belén, se dan cuenta de su error y regresan a quitárselo de las manos. Brian crece siendo un joven idealista que se resiste a la ocupación romana de Judea, incluso después de saber que su padre fue un centurión romano llamado Traviesus Maximus, que violó a la madre de Brian («¿Quieres decir que fuiste violada?», «Bueno, al principio, sí»).
Mientras asiste al Sermón de la Montaña del verdadero Mesías, Brian se enamora locamente de una joven rebelde y atractiva, Judith. Su amor por ella y el odio hacia los romanos le llevan a unirse al Frente Popular de Judea (FPJ), una de las muchas organizaciones partidistas y separatistas, que dedican la mayor parte de su tiempo a pelearse entre sí, en vez de acabar con la ocupación romana. El cínico líder del grupo, Reg, le da su primer encargo a Brian: debe garabatear una pintada en la pared del palacio del gobernador. Recién acabada, se encuentra con un centurión y dos guardias que se detienen y, tras observar el escrito e indignados por la defectuosa gramática latina de Brian (escribió «Romanes eunt domus», a lo que el centurión le dice que significa «los llamados romanos marchad la casa»), le fuerza a escribir el mensaje corregido («Romani ite domum», o «Romanos, marcháos a casa») cien veces. Al amanecer, las paredes del palacio están cubiertas por las pintadas. Cuando se hace el cambio de guardia a la madrugada, los nuevos guardias intentan detener a Brian, pero se escapa con la ayuda de Judith.
Brian entonces acepta participar en un complot para secuestrar a la hija del gobernador, con el fin de extorsionarlo. Sin embargo, durante la misión se encuentran con el grupo «Frente de la Judea Popular», una facción rival con el mismo objetivo de intención separatista y que también quiere capturar a la hija del gobernador. A pesar de los intentos de Brian, que les dice que deben trabajar juntos, las dos partes empiezan a pelear y el plan acaba siendo un fracaso. Esto deja a Brian de nuevo intentando huir, pero esta vez es capturado y citado a comparecer ante el gobernador Poncio Pilato. Intenta escapar al castigo argumentando su ciudadanía romana, como hijo de un centurión llamado Traviesus Maximus, pero el capitán de la guardia se niega a creer la autenticidad de su nombre. Pilatos no entiende su duda, a la que el capitán afirma que ese nombre no existe, comparándolo con «Quasimeus» o «Pijus Magnificus». Los guardias caen en un ataque de risa después de que, furioso, Pilatos revela que uno de sus mejores amigos es un centurión de alto rango de nombre Pijus Macnificus, quien tiene una esposa conocida como Incontinencia Suma, y Brian aprovecha la distracción para escapar.
Después de varios contratiempos, incluyendo un breve viaje al espacio en una nave extraterrestre tripulada, la huida del fugitivo le lleva a terminar en un atril de oradores, en una concentración de aspirantes a místicos y profetas que gustan de arengar a la multitud que pasea por una plaza. Obligado a hablar de algo plausible para camuflarse y mantener a los guardias alejados de su espalda, Brian balbucea pseudo-verdades religiosas, y rápidamente atrae a un mayor número de personas que los demás, formando un público pequeño pero intrigado. Una vez que los guardias se han ido, Brian trata de poner fin a la farsa, pero se da cuenta de que con su "discurso" acababa de inspirar un movimiento religioso. Tras una larga —y no exenta de gracia— huida, el grupo crece cuando se encuentra con que más personas han empezado a seguirle, aclamándole como "el salvador".
Brian: ¡Bueno, que yo no soy el Mesías, coño!
Multitud: ¡Ahí está! Es él, el Mesías!
Brian: ¡Iros a la mierda!
Hombre: ¿Cómo vamos a la mierda, Mesías?
Incluso llegan a aparecer dos sectas distintas. El éxtasis se alcanza con el descubrimiento de un arbusto por parte del populacho, aclamado como un «milagro». Después de escabullirse de la multitud, que se ocupa de perseguir a un «hereje» —en realidad, un ermitaño que Brian involuntariamente ha molestado y que se enfada con él—, Brian se encuentra con Judith, y pasan la noche juntos en la casa de su madre. Por la mañana, Brian abre las cortinas para contemplar el paisaje, pero descubre una enorme masa de personas frente a la casa. Todos lo proclaman como el Mesías. Horrorizado, Brian intenta, impotente, cambiar sus pensamientos para que no le consideren el salvador, pero sus palabras y acciones son inmediatamente tomadas como puntos de doctrina, dando lugar a divertidas situaciones.
Tampoco puede el infeliz Brian encontrar consuelo de vuelta a la sede de la FPJ, donde las personas acercan sus cuerpos afectados por enfermedades y le exigen curaciones milagrosas. Reg incluso afirma que ha reservado una sesión en el monte para él. Después Brian es finalmente capturado y deciden crucificarlo (¡Una cruz por persona!). Mientras tanto, una gran multitud se reúne fuera del palacio, impulsado por el sentimiento general de rabia en la comunidad, que desea librar de la muerte al «profeta». Pilatos, junto con la visita de Pijus Magnificus, trata de acabar con el sentimiento de la revolución mediante la concesión de la decisión de quién debe ser perdonado. En su lugar, Pilatos elige varios nombres que empiezan con la letra «R», destinado esto a destacar su impedimento en el habla, proponiendo a un candidato que no tiene el apoyo de la población. Pijus Magnificus a continuación, intenta tomar el control de la situación mediante la lectura de la lista de prisioneros, pero la combinación de su ceceo grave y el nombre de los prisioneros -tienen todos nombres empezados por «S»- hace que la horda estalle en risas.
Finalmente Pilatos, por decisión popular, ordena la liberación de Brian. Pero, en un momento, parodiando el clímax de la película Espartaco, varias personas crucificadas dicen ser Brian, un hombre incluso dice «Soy Brian, y también lo es mi esposa», y los guardias eligen al hombre equivocado. Brian también tiene varias oportunidades para un librarse de la muerte, pero no lo consigue, ya que, uno por uno, sus «aliados», incluyendo a Judith y a su madre, dan un paso adelante para explicar por qué están dejando morir al «noble luchador por la libertad» que cuelga envuelto en el calor del sol. Condenados a una muerte larga y dolorosa, varios compañeros de crucifixión intentan animarle cantando “Always Look on the Bright Side of Life”, acabando con esta canción la película.
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Monty Python
Los Monty Python (a veces conocidos como los Python fueron un grupo británico de humoristas que sintetizó en clave de humor la idiosincrasia británica de los años 1960 y 1970. Lograron la fama gracias a su serie para la televisión inglesa Monty Python's Flying Circus (El Circo Ambulante de los Monty Python), basada en sketches breves que en muchas ocasiones incluían una importante carga de crítica social, si bien en su mayoría se centraban en un sentido del humor absolutamente surrealista y basado en el absurdo. El primer episodio fue emitido el 5 de octubre de 1969 por la BBC y la serie siguió en antena hasta 1974.
Aunque el fenómeno de los Monty Python comenzó con la serie de televisión, se convirtió en algo mucho mayor con un gran impacto: películas, álbumes, libros; y catapultó a sus miembros a la fama. La influencia del grupo en la comedia se ha comparado con la de los Beatles en la música.
En 2009 recibieron un premio BAFTA (concedido por la Academia Británica de Cine y Televisión) honorífico por su contribución al mundo de la comedia. El premio se lo entregaron en el preestreno del documental dedicado al fallecido Graham Chapman, Monty Python: casi la verdad.
"Hemos visto el círculo superior de la espiral de poderes. Hemos llamado Dios a ese círculo. Le hubiésemos podido dar cualquier otro nombre: Abismo, Misterio, Oscuridad Absoluta, Luz absoluta, Materia, Espíritu, Esperanza Última, Silencio."
Nikos Kazantzakis
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La última tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ, 1988) Martin Scorcese
Dirección: Martin Scorsese; Guión: Paul Schrader, basado en la novela homónima de Nikos Kazantzakis Producción: Barbara De Fina; Fotografía: Michael Ballhaus; Música: Peter Gabriel; Edición: Thelma Schoonmaker; Con: Willem Dafoe (Jesús de Nazareth), Harvey Keitel (Judas Iscariote), Barbara Hershey (María Magdalena), Víctor Argo (Pedro), Michael Been (Juan), Verna Bloom (María, madre de Jesús), Randy Danson (María, hermana de Lázaro), Peggy Gormley (Martha, hermana de Lázaro).
Jesús (Willem Dafoe) de 30 años, carpintero de Nazaret, quien se dedica a fabricar cruces para castigar a los judíos rebeldes contra los romanos, enfrenta un conflicto en la dualidad de roles que pesa sobre él, sobre todo en el aspecto sexual, que es cuestionada por la prostituta María Magdalena, quien le reprocha su rechazo hacia ella desde la infancia por no amarla. Por su parte, Judas Iscariote, un zelota rebelde acusa a Jesús de complicidad con los romanos y planea matarlo, pero claudica en su intento, ya que prefiere seguirlo en su misión para verificar si será útil para la causa judía de levantamiento armado.
Jesucristo emprende su camino al desierto por recomendación de Juan el Bautista, donde permanece cuarenta días ayunando, invocando la señal de Dios, pero encontrando las tentaciones que Satanás le impone presentándose como serpiente, león y fuego, sin embargo, Jesús logra superar tales pruebas e inicia la predicación en Judea haciendo milagros, curando enfermos y resucitando muertos, el caso de Lázaro como el más representativo. Después de ser enjuiciado por Pilatos, azotado, arrestado y exhibido como un delincuente agitador, el Rabino es condenado a morir en la cruz.
La trama cambia sustancialmente al momento de la crucifixión, tras haber preguntado a Dios por qué lo ha abandonado, aparece una niña como Ángel de luz (Juliette Caton) y llega a liberar al Cristo de su martirio para que pueda vivir una vida normal al lado de María Magdalena (Barbara Hershey), para por fin amar a la mujer prohibida y procrear un vástago producto de su amor.
Barbara Hershey como María Magdalene en la La útlima tentación de Cristo(1988)
Tiempo después Magdalena fallece y al ángel conduce a Jesús a la casa de Marta y María, hermanas de Lázaro, para que conviva con ellas pero con una premisa más, compartir con ambas mujeres su virilidad.
En el Asia Menor o en Alejandría, en el segundo siglo de nuestra fe, cuando Basílides publicaba que el cosmos era una temeraria o malvada improvisación de ángeles deficientes, Niels Runeberg hubiera dirigido, con singular pasión intelectual, uno de los coventículos gnósticos. Dante le hubiera destinado, tal vez, un sepulcro de fuego; su nombre aumentaría los catálogos de heresiarcas menores, entre Satornilo y Carpócrates; algún fragmento de sus prédicas, exonerado de injurias, perduraría en el apócrifo Liber adversus omnes haereses o habría perecido cuando el incendio de una biblioteca monástica devoró el último ejemplar del Syntagma. En cambio, Dios le deparó el siglo veinte y la ciudad universitaria de Lund. Ahí, en 1904, publicó la primera edición de Kristus och Judas; ahí, en 1909, su libro capital Den hemlige Frälsaren. (Del último hay versión alemana, ejecutada en 1912 por Emili Schering; se llama Der heimliche Heiland.)
Antes de ensayar un examen de los precitados trabajos, urge repetir que Nils Runeberg, miembro de la Unión Evangélica Nacional, era hondamente religioso. En un cenáculo de París o aun en Buenos Aires, un literato podría muy bien redescubrir las tesis de Runeberg; esas tesis, propuestas en un cenáculo, serían ligeros ejercicios inútiles de la negligencia o de la blasfemia. Para Runeberg, fueron la clave que descifra un misterio central de la teología; fueron materia de meditación y análisis, de controversia histórica y filológica, de soberbia, de júbilo y de terror. Justificaron y desbarataron su vida. Quienes recorran este artículo, deben asimismo considerar que no registra sino las conclusiones de Runeberg, no su dialéctica y sus pruebas. Alguien observará que la conclusión precedió sin duda a las “pruebas”. ¿Quién se resigna a buscar pruebas de algo no creído por él o cuya prédica no le importa?
La primera edición de Kristus och Judas lleva este categórico epígrafe, cuyo sentido, años después, monstruosamente dilataría el propio Nils Runeberg: No una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a Judas Iscariote son falsas (De Quincey, 1857). Precedido por algún alemán, De Quincey especuló que Judas entregó a Jesucristo para forzarlo a declarar su divinidad y a encender una vasta rebelión contra el yugo de Roma; Runeberg sugiere una vindicación de índole metafísica. Hábilmente, empieza por destacar la superfluidad del acto de Judas. Observa (como Robertson) que para identificar a un maestro que diariamente predicaba en la sinagoga y que obraba milagros ante concursos de miles de hombres, no se requiere la traición de un apóstol. Ello, sin embargo, ocurrió. Suponer un error en la Escritura es intolerable; no menos tolerable es admitir un hecho casual en el más precioso acontecimiento de la historia del mundo. Ergo, la traición de Judas no fue casual; fue un hecho prefijado que tiene su lugar misterioso en la economía de la redención. Prosigue Runeberg: El Verbo, cuando fue hecho carne, pasó de la ubicuidad al espacio, de la eternidad a la historia, de la dicha sin límites a la mutación y a la carne; para corresponder a tal sacrificio, era necesario que un hombre, en representación de todos los hombres, hiciera un sacrificio condigno. Judas Iscariote fue ese hombre. Judas, único entre los apóstoles, intuyó la secreta divinidad y el terrible propósito de Jesús. El Verbo se había rebajado a mortal; Judas, discípulo del Verbo, podía rebajarse a delator (el peor delito que la infamia soporta) y ser huésped del fuego que no se apaga. El orden inferior es un espejo del orden superior; las formas de la tierra corresponden a las formas del cielo; las manchas de la piel son un mapa de las incorruptibles constelaciones; Judas refleja de algún modo a Jesús. De ahí los treinta dineros y el beso; de ahí la muerte voluntaria, para merecer aun más la Reprobación. Así dilucidó Nils Runeberg el enigma de Judas.
Los teólogos de todas las confesiones lo refutaron. Lars Peter Engström lo acusó de ignorar, o de preterir, la unión hipostática; Axel Borelius, de renovar la herejía de los docetas, que negaron la humanidad de Jesús; el acerado obispo de Lund, de contradecir el tercer versículo del capítulo 22 del Evangelio de San Lucas.
De nuevo, sus discípulos dijeron: Dinos claramente,
¿cómo bajaron de las invisibilidades, desde lo inmortal al mundo que muere?
El perfecto Salvador dijo: El Hijo del Hombre estuvo de acuerdo con Sabiduría, su cónyuge y manifestó una gran luz andrógina. Su nombre masculino es denominado «Salvador, generador de todas las cosas». Su nombre femenino es denominado «Sabiduría totalmente generadora». Algunos la llaman, sin embargo, «Fe»
Documental con la historia del Evangelio según Judas a partir de su descubrimiento, el reciente proceso de autenticación y análisis, y la deducción a la que llegaron luego de una ardua traducción e interpretación del mismo. Uno de los descubrimientos más importantes en arqueología bíblica nos ofrece una nueva versión sobre la traición a Jesús.(Ver NatGeo: The Lost Gospel of Judas)
Se denomina Evangelio de Judas (o Evangelio prohibido de Judas) a un evangelio utilizado, según testimonios de los Padres de la Iglesia, por la secta gnóstica (Gnósis:Conocimiento en griego) de los Cainitas. Su nombre proviene de su veneración a Cain, el hijo de Adan y Eva. Esta veneración estaba fundada en la creencia Cainita de que Cain, al cometer el primer homicidio, mostró a los seres humanos lo que era el pecado, dándoles de es manera por oposición, una oportunidad para alcanzar la salvación.
Texto inicial del Evangelio de Judas
Gnosticismo del siglo II dec
Cruz gnóstica
Los grupos gnósticos del Siglo II dec, como los Cainitas, veian al mundo como un laberinto de almas caídas, que habían sido creadas por un Demiurgo, un falso Dios que debía ser rechazado, opuesto al Dios de la luz (Dualismo divino). Los Cainitas crean todo un kerigma del pecado: las leyes morales humanas habían sido impuestas por un falso dios(-el Yahveh judío-) y que consecuentemente estas debían ser violadas, pues como auto de fe porque solo podian ser leyes morales defectuosas. Sus doctrinas revelan dualismos, propios de las tradiciones indoeuropeas o euroasiáticas. Diversos mitos son comunes y anteriores al mismo cristianismo, por lo que es posible rastrear estos hasta las tradiciones mítico-religiosas persas y sumerio-babilónicas.
La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido, por numerosos que ellos sean, no es libertad. La libertad es siempre libertad para el que piensa diferente.
Rosa Luxemburgo
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Rosa Luxemburg una película de Margarethe von Trotta, 1986
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Sinopsis: Con gran rigor histórico, narra un retrato de la líder socialista Rosa Luxemburg, desde fines del siglo XIX hasta su muerte en 1919. El guión de cuatro partes y un prólogo presenta a Rosa durante prisión en Wronke, en 1917. La primera parte retrocede a fines del siglo pasado y comienzos del actual. Rosa Luxemburgo se halla al principio de su carrera como periodista de cuestiones políticas y militante del partido socialista. Más que el éxito profesional, desea ser una mujer al lado de Leo Jogiches, su amante y compañero de lucha. Luego de una breve estadía en Varsovia, adonde acude Rosa para prestar su apoyo a la primera Revolución Rusa, se ve detenida y encarcelada por este motivo, hasta que los compañeros del Partido Socialista alemán obtienen su rescate. En 1906, regresa a Berlín. A partir de ese momento, su historia es narrada en forma cronológica hasta su muerte en enero de 1916. Estas informaciones históricas acerca de la revolucionaria Rosa Luxemburgo constituyen una parte importante en el film. Pero igual importancia posee la descripción del mundo de esta mujer.
Datos filmográficos:
Director: Margarethe von Trotta Actores: Barbara Sukowa, Daniel Olbrychski, Otto Sander, Adelheid Arndt, Jürgen Holtz, Doris Schade, Hannes Jaenicke, Jan Biczycki, Karin Baal, Winfried Glatzeder, Regina Lemnitz, Barbara Lass, Dayna Drozdek, Henryk Baranowski, Patrizia Lazreg. Género: Biográfica País: Checoslovaquia, Alemania Oriental. Año: 1986 Idioma: Alemán con subtítulos en Español Incrustados Duración: 114 Minutos
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Rosa Luxemburgo
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Vida de Rosa Luxemburgo
Rosa Luxemburg o Róża Luksemburg, más conocida por su nombre castellanizado Rosa Luxemburgo (Zamosc, Imperio ruso, 5 de marzo de 1871 – Berlín, Alemania, 15 de enero de 1919), fue una teórica marxista de origen judío. Militó activamente en el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), hasta que en 1914 se opuso radicalmente a la participación de los socialdemócratas en la I Guerra Mundial, por considerarla un "enfrentamiento entre imperialistas". Integró entonces el grupo internacional que en 1916 se convirtió en Liga Espartaquista, grupo marxista que sería el origen del Partido Comunista de Alemania (KPD). Al terminar la guerra fundó el periódico La Bandera Roja, junto con el alemán Karl Liebknecht. Sus libros más conocidos, publicados en castellano, son: Reforma o Revolución (1900), Huelga de masas, partido y sindicato (1906), La Acumulación del Capital (1913) y La revolución rusa (1918), en el cual critica constructivamente a la misma y sostiene que la forma soviética de hacer la revolución no puede ser universalizada para todas las latitudes.
Tomó parte en la frustrada revolución de 1919 en Berlín, aun cuando este levantamiento tuvo lugar en contra de sus consejos. La revuelta fue sofocada con la intervención del ejército y la actuación de los freikorps o 'cuerpos libres' (grupos de excombatientes nacionalistas de derecha), y a su término cientos de personas, entre ellas Rosa Luxemburgo, fueron encarceladas, torturadas y asesinadas.
Tanto Rosa Luxemburgo como Karl Liebknecht poseen una gran carga simbólica en el marxismo. Actualmente, un domingo a mediados de enero se celebra cada año en Berlín el día de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en recuerdo del asesinato de los dos dirigentes comunistas el 15 de enero de 1919.
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Rosa Luxemburgo: El Socialismo versus reformismo socialdemócrata
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Fotografías de Rosa Luxemburgo encarcelada
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Luchas e ideas de Rosa Luxemburgo
Rosa Luxemburgo fue asesinada el 15 de Enero de 1919, apenas dos meses después de salir tremendamente envejecida de la cárcel de Breslau, con sólo 48 años, el gobierno contrarrevolucionario de la socialdemocracia alemana decidió que aquel cerebro teórico del marxismo tenía que dejar de pensar. Desde 1898 Rosa, instalada en Alemania, es un miembro destacado de la socialdemocracia alemana (SPD), en cuyas publicaciones colabora, y de las que como el Vorwärts o la prestigiosa revista teórica: "Die Neue Zeit" será redactora. Ese año había presentado Eduard Bernstein las conclusiones revisionistas del marxismo, que al año siguiente recoge en el libro "Las premisas del socialismo", originando la consternación consiguiente. El pensamiento neokantiano, antimaterialista de Bersteín, le llevan a considerar el socialismo como una cuestión moral. Junto a las nociones etéreas de la justicia y la igualdad, combina los conceptos de la economía marginalista de Jevons y Böhn-Bawerk, lo que implica asimismo el abandono de la teoría marxista en torno a los principios del "valor-trabajo" y de la "explotación capitalista" (extracción plusvalía); pasando así a fustigar el edificio teórico marxista sobre la crisis económica, la malsonante dictadura del proletariado y el socialismo como necesidad histórica. "Si reina la necesidad, ¿para qué la acción?" se pregunta Bernstein, que no oculta sus intenciones de simpatizar con los ideales de la burguesía, máxime cuando la conquista del poder no tiene sentido, ante la bondad de las reformas sociales sucesivas y acumulativas. Para llegar a la conclusión de que el "objetivo final" del socialismo, la revolución, no es nada y que el movimiento de las reformas es el todo. La réplica antirrevisionista, iniciada por el joven socialista Parvus, en la Gaceta Obrera de Sajonia, tiene su más destacada exponente en Rosa Luxemburg que, con su libro "¿Reforma social o revolución?" (1899), defiende las conclusiones de Marx acerca de la agravación de las contradicciones del capitalismo y la inevitabilidad de la revolución socialista, a la vez que critica sin contemplaciones el intento de introducir "el virus burgués" en la socialdemocracia tanto en el terreno teórico como práctico. Argumenta que el abandono del objetivo revolucionario del socialismo marxista significa el abandono de los medios de lucha, dado que éstos al ser desviados de la meta final, perdían también su carácter revolucionario. Con ello, Rosa Luxemburgo demostró cuan erróneas eran las afirmaciones de Bernstein sobre la estabilidad de la pequeña producción, destacó el carácter de clase del Estado burgués, combatió las ideas sobre la transformación pacífica del capitalismo en socialismo. La preocupación de Rosa por la dialéctica entre el objetivo final y los medios afines, le conducen a relativizar el carácter irreversible o perdurable de las reformas bajo el capitalismo, así como el papel de la lucha parlamentaria (reformas políticas) y sindical (reformas económicas), en cuanto que ambas formas de lucha son sus dos caras. Mucho más circunspecto será Kautsky, el dirigente teórico de la socialdemocracia alemana, en su folleto "Bernstein y el programa socialdemócrata", en el funámbulo esfuerzo de mantener en teoría el ideal revolucionario aunque en la práctica el partido haga concesiones al oportunismo.
La solución práctica contra el reformismo llega de la mano de la Revolución Rusa de 1905, en la que la huelga de masas es experimentada a escala gigantesca. A finales de aquel año, Rosa marcha a Polonia, donde también se producen huelgas y levantamientos obreros, siendo apresada y puesta en libertad gracias a la nacionalidad alemana. En su libro "Huelga de masas, partido y sindicatos" (1906), analiza la experiencia rusa y polaca, y a partir de lo cual sitúa a la huelga como nueva forma de lucha proletaria. Hasta entonces dominaba la concepción de la huelga en la mitología anarquista, ya refutada por Engels en el célebre folleto "Los bakuninistas en acción" (1873), a raíz del desconcierto cantonalista español. Ahora Rosa teoriza la huelga de masas, en cuanto respuesta al vacío teórico-práctico dejado por el fracaso de la Comuna de París y la crítica al insurreccionalismo inviable, planteado por Engels en el célebre prólogo de 1895 a "La lucha de clases en Francia" de Marx.
En los trabajos “La acumulación del capital” (1913) e “Introducción a la economía política”, Rosa Luxemburgo disertó en torno a las leyes generales del capitalismo y la teoría de la reproducción. Consideraba que la acumulación del capital sólo puede darse ampliando la esfera de explotación del medio no capitalista (es decir, los campesinos y los artesanos). De ahí que llegara a la conclusión de que el capitalismo tenía que sufrir automática e inevitablemente bancarrota al desaparecer el medio no capitalista. Como corolario de dicha tesis, se definía el imperialismo cómo política de lucha de los estados capitalistas por los restos del medio no capitalista en el mundo.
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Discurso ante las masas de Karl Liebknecht (superior)/
Revolución de Berlín de 1919 (inferior)
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Rosa de Luxemburgo Fui, soy y seré (Documental)
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Funeral de Rosa Luxemburgo
-- Obras de Rosa Luxemburgo (Vínculos de descargas)